| 1. | Hate | 09:04 |
| 2. | Nailed | 07:10 |
| 3. | Dominate | 08:40 |
| 4. | Deviate | 08:41 |
| 5. | Congregate | 07:30 |
| 6. | Burn | 12:23 |
| 7. | Eliminate | 08:35 |
| 8. | Weep | 07:28 |
Review:
Este disco es más heavy que un camión en caida libre. Lo estaba escuchando esta mañana en el tren y, en fin, tenía que escribir una review.
Como siempre, para empezar, un poco de historia.

Lo que tenemos aquí entre manos es la nueva banda de Jörgen Sandström, de Entombed. El chaval se aburría, así que le pareció correcto juntarse con unos colegas para hacer algo diferente. Además, convenció a su mujer para que cantase en el nuevo experimento. El producto en cuestión es un grupo que podría calificarse de "Industrial death metal", lo que en cristiano significa riffazos, growls, ritmos mecánicos, teclados/samples, etc. Vamos, mezcla de heavy metal agresivo de toda la vida con músiquita electrónica. Esto no es nuevo, claro; Fear Factory lleva décadas haciéndolo. Pero no como The Project Hate.
Este "Hate, Dominate, Congregate, Eliminate", que es el tercer álbum de estudio de la banda, y no ha sido superado ni por sus predecesores ni por sus seguidores (dos por un lado y dos por otro en el momento de escribir esto), constituye, en mi opinión, uno de los clásicos de referencia en el campo del metal industrial, siendo el exponente más "refinado" del estilo que haya llegado a mis orejas.
¿Qué hace de este disco algo tan especial? Hay que fijarse en los ingredientes. Músicalmente, el grupo combina dos voces totalmente opuestas: un growl masculino muy potente y una voz femenina clara. Las guitarras son ultra distorsionadas, tocando principalmente riffs sencillos con muchos breakdowns en la misma nota que dan una sensación de mecanicidad a la música. El teclado, combina sonidos envolventes tipo violin y efectos electrónicos para las partes más heavys, con algunos riffs de piano ocasionales en las partes suaves. En el apartado rítmico, son canciones lentas/medias en velocidad, con una batería suficientemente variada y nada espetacular.
Estos elementos se combinan en pasajes muy heavys, con las guitarras ultra distorsionadas, growls salvajes y los ritmos pesados, mientras que los sonidos electrónicos añaden una capa de originalidad al sonido dándole una sensación más afilada. Los pasajes heavys dejan hueco a los menos frecuentes pasajes suaves que vienen en dos formas: voz de la chica con la guitarra marcando una nota en breakdowns, o voz de la chica con riff de piano de fondo. Ambas funcionan bien para dar variedad al disco y mantener el interés en las largas canciones (entre 7 y 12 minutos, para un total de 70 minutos. Ahí es nada)
La primera canción es "Hate". Son nueve minutos de todo lo que el disco tiene que ofrecer. Destaca el riff principal, con la guitarra marcando el ritmo a golpes de tres y la melodia en el teclado, con un doble growl super agresivo. Un pelotazo.
Le sigue "Nailed", la peor canción del disco en mi opinión. Se salva el estribillo, que se basa en una melodía suave con la voz de la chica, pero el sobreuso de los sonidos electrónicos la hacen un poco aburrida. Demasiado larga para lo que tiene que ofrecer.
De la sima a la cima. "Dominate", tercera pista del álbum, es la mejor en mi opinión. El riff del comienzo es intenso e interesante, combinando las guitarras y el teclado. Le sigue el "estribillo" de la chica con la guitarra marcando el ritmo con un breakdown cambiante que es simplemente cojonudo. Son estos momentos los que hacen brillar el disco. Después, la canción procede a partirte la cara durante otros 7 minutos, incluyendo el mejor "Hate, Dominate, Congregate, Dominate" (frase recurrente en el disco) de todo el álbum en 3:33, y un memorable pasaje de piano/guitarra a partir de 7:00.
El disco se mantiene estable desde la canción cuatro a la siete. Nada nuevo, lo cual es una gran noticia, porque hasta este momento sólo ha habido metal extremo de la mejor calidad.
Finalmente, cierra "Weep", la única canción que se sale del camino marcado, una especia de "balada" al estilo que TPH puede interpretar el nombre balada. La voz de la cantante no es nada espectacular, pero resulta agradable con todas las capas que introduce el grupo. Las melodías son bastante buenas y es una gran manera de acabar el disco, aunque resulte algo larga.
En definitiva, un "must have" para los que gusten del metal extremo y de discos no demasiado convencionales. Una combinación perfecta de brutalidad y melodia, y una gran propuesta dentro del panorama del metal industrial, ampliando las fronteras del estilo. Imprescindible.
Valoración: 91/100
70 minutos de metal extremo de altísima calidad.







